lunes, 12 de octubre de 2015

El silencio

Entre el frio de la madrugada y el despertar de un nuevo día, me siento al borde de un peldaño para recordar el trazo de tu sonrisa. Mis manos vacías extrañan la eternidad de tus abrazos.

Cierro mis ojos para volver a encontrarte entre sueños. Nunca te pedí que te quedaras porque temí que te irías. Siempre disfrace mis palabras y creí que el silencio era la mejor opción. Pero aquí estoy entre mares de estrellas dibujando nuevamente tu rostro. 



Y aquí sentado buscando tus recuerdos mientras la noche desaparece para regalar un nuevo día, me doy cuenta que el silencio no fue mi mejor aliado.