Pero ni un trazo de tu dulzura se dibuja en el firmamento.
Te sueño en cada una de mis noches
Pero en cada amanecer se diluye la ternura de tu mirada.
Y cada vez que siento rozar tus manos, me despierto en el vacío de mi cuarto.
Dime si me recuerdas aunque este lejos ti.
Cuéntame si alguna vez mis palabras adornaron tus lagrimas.
Escribeme si en alguno de tus silencios pensaste en mi.
Y en cada noche le grito al universo que te extraño, que anhelo tus abrazos.