La música decora cada uno de los rincones de este lugar. Gritos, sonrisas, palabras de encuentro y abrazos de recuerdos. Sentando entre las luces, llevándose una gota de olvido a sus labios estoy yo.
Y mientras mi alrededor obvia el amanecer, yo regalo dulces memorias a mi amargo vaso. Porque todavía te busco, todavía sueño con tu mirada, todavía tengo tu nombre en mis mañana y mis noches...
Sentando entre el abismo y el cielo...con cada trago mi corazón suspira al universo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario